Día a día utilizamos productos que tienen base tecnológica: ropa que vestimos, medios para comunicarnos como los celulares, la internet; medios de transporte como los autos, bicicletas, aviones, barcos, entre otros.
Todas estas ventajas se transforman y se actualizan día con día de manera sorprendentemente rápida. Este hecho lo podemos constatar en el cambio de diferentes prestaciones que ofrecen los teléfonos celulares modernos, los cuales cumplen la función de una oficina portátil; o bien en los modelos de automóviles que buscan la sustitución de los combustibles fósiles por energías alternativas.
Las ventajas tecnológicas son el resultado de investigaciones que se pueden originar en el campo de las ciencias básicas y que aportan a la sociedad alguna ventaja tecnológica. Un caso de ellos son las bombas de cobalto para el tratamiento del cáncer. La bomba de cobalto proviene de la investigación que se realizó en 1938 por John Livingood y Glenn Seaborg quienes descubrieron el isótopo radiactivo cobalto-60. Su aplicación no vería luces sino hasta 1951 cuando se aplicó por primera vez en un enfermo en Canadá. Ahora su uso es común en tratamiento de ciertos tipos de cáncer.
Otro ejemplo, es la obtención de energía solar por medio de las celdas fotovoltaicas. Esta forma de obtener energía eléctrica a partir de la luz solar no es reciente. De hecho, se observó por primera vez en 1877 por Willoughby Smith, en el elemento selenio el cual se utilizaba para los fotómetros. La explicación profunda del efecto fotoeléctrico la realizó Albert Einstein en 1905 obteniendo el premio Nobel de Física de 1921 con esta aportación. Este efecto consiste en la emisión de electrones que tiene u material cuando se ilumina. Con radiación electromagnética (luz). Este avance permitió la aplicación de la energía solar para satélites orbitales con la sonda americana Vanguard 1 en 1958.
La energía solar fotovoltaica ha llegado al ciudadano común en la forma de los más variados productos. Otra aplicación de este descubrimiento es la fotografía digital, utilizada en las cámaras de hoy. Los sensores CCD que captan la imagen y sustituyen al rollo fotográfico, se basan en el efecto fotoeléctrico. En este último caso, la más representativa de las áreas de conocimiento que emplean este dispositivo es la astronomía.
Los ejemplos anteriores nos sirven para darnos una idea de cómo los productos tecnológicos están basados en la investigación tecnocientífica. Los resultados desde la concepción del fenómeno estudiado hasta sus diferentes aplicaciones ha sido un largo camino no exento de complicaciones, dilaciones y la espera de nuevas tecnologías que lo hagan posible.
La investigación científica y su aplicación tecnológica se basan en la generación de ideas. Estas ideas o imágenes mentales dan origen a la elaboración de conceptos científicos, los cuales nos permiten explicar el comportamiento de los fenómenos de la naturaleza. Estos conceptos, relacionados con otros previos nos permiten incrementar el conocimiento generando más productos tecnocientíficos, los cuales le permitirán a la sociedad mejorar el nivel de vida de la población y conocer mejor su entorno.
En este contexto podemos resumir que la totalidad de los productos de la ciencia y la tecnología y de la cultura humana se basan en la producción de ideas. En este punto los científicos brillan.
* Fis. Hugo Alberto Jasso Villarreal
Responsable de Divulgación del IPICYT