Exhiben Piezas de Instalación en Espacios del Centro de las Artes

-       Son más de una docena de trabajos de instalación creados por artistas locales.

Artistas participantes del taller de instalación “La frágil frontera entre la escultura y la instalación”, impartido en el Centro de las Artes de San Luis Potosí Centenario, por la escultora Rosa María Robles, exponen el trabajo realizado a partir de un interesante análisis sobre el cómo la instalación ha desplazado en gran medida a la escultura formal, ganando terreno dentro de los foros más importantes del panorama contemporáneo.

Son más de una docena de piezas en las que los alumnos, luego de una revisión acerca de la resignificación del objeto encontrado y llevado a pieza de ate, desde Marcel Duchamp, a la Bienal de Arte de Venecia 2009, plasmaron interesantes ideas que van desde sentimientos personales, hasta el reflejo de las problemáticas que envuelven a la sociedad contemporánea.

“Una de las metas del taller, fue utilizar los espacios del Centro de las Artes, para que los alumnos expusieran de manera temporal cada uno de sus trabajos que en verdad son muy interesantes. Me he quedado sorprendida con el interés de cada uno de los participantes, así como del desarrollo y la capacidad que han tenido para expresar cosas a través de estas piezas. Ojalá que los visitantes puedan entender lo que estos artistas han puesto ante sus ojos”, expresó Robles.

Entre los trabajos que pueden observarse en espacios como la Plaza Centenario, el Panóptico, el Museo de Sitio y los patios del CASLPC, están “Kilómetro 45” (Martha Pineda), “Río de tiempo” (Susana Suárez), “Voces que miran” (Mara Spitia), “Grito” (Abraham Delgadillo), “Fotosíntesis Mexicana” (Ma. De los Ángeles Frías), “Paradoja Humana” (Ángel Acosta), “Luz sonora” (Elia Salinas), “Máquina de vida” (Lucía Orozco), “El avión” (Ana Castelán), “Palabras no dichas” (Yolanda Aguilar), “Maquilación de ositos” (Liliana Camacho), y “Núcleo” ( ) además de un trabajo no titulado de la artista plástica Martha Franco.

Los trabajos fueron realizados, casi en su totalidad, con materiales de desecho como alambre, madera, piedra, latón, papel, chatarra, entre otros, que “son parte de la experimentación artística en cuanto a técnica y materiales, además de la intervención de espacios, que en el trabajo de instalación es fundamental”, señaló Rosa María Robles.

Cabe destacar que durante dos semanas, la artista plástica desarrolló el taller “La frágil frontera entre la escultura y la instalación”, compartiendo con los estudiantes su experiencia como instaladora que la ha llevado a exponer múltiples piezas que han llamado la atención por su contenido, que va desde la violación infantil hasta el asesinato sin freno, y el uso de materiales como “una cobija auténtica de una persona victimada por la delincuencia organizada”.

Grito_Instalación