Irene Beatriz Castaño Navarro

“Me gusta pasar tiempo con mi familia, nos gusta la sobremesa…”

SEMBLANZA

Irene Castaño

Fue la Ciudad de México la que vió nacer a Irene Beatriz Castaño Navarro, quien desde muy pequeña se interesó por saber cómo funcionaban las células adquiriendo así un gusto peculiar por las ciencias biológicas.

Cuando tenía aproximadamente ocho años leyó un libro que  se llamaba Cazadores de Microbios, en donde se describía la forma en cómo se demostró la existencia de los microorganismos que contaminaban ciertos medios de cultivo; no sabía exactamente que eso era investigación  y pensaba que era a través de estudiar medicina como podía ser investigadora, pero finalmente no fue medicina lo que estudió.

Irene Castaño ingresó a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) para estudiar la licenciatura en Investigación Biomédica Básica, misma que concluyó en 1983 en el área de genética bacteriana del laboratorio del Dr. Fernando Bastarrachea.

En la misma institución estudió la Maestría en Investigación Biomédica Básica, terminando sus estudios en 1986 para después ingresar al doctorado; cuatro años más tarde la UNAM le otorgaría el título  de Doctor en Investigación Biomédica, área de genética y biología molecular de bacterias.

Desde 1989 y hasta 1991 ocupó el puesto de Investigador Asociado C en el Centro de Investigación sobre Ingeniería Genética y Biotecnología de la UNAM (ahora Instituto de Biotecnología) en el laboratorio del Dr. Francisco Bolívar.

Inmediatamente después realizó una estancia postdoctoral en la Universidad de Wisconsin en Madison (EUA) en el área de regulación genética en la bacteria Escherichia coli en el laboratorio del Dr. Richard Gourse.

Y para 1994 ya se encontraba realizando estudios genéticos y de biología celular en la levadura Saccharomyces cerevisiae en la Universidad de California en San Francisco (UCSF) y en la Universidad de Virginia en Charlottesville (UVA) en Estados Unidos.

En 1999 inició una vez más una estancia postdoctoral en la Universidad Johns Hopkins (EUA) en el área de biología molecular y patogenia de la levadura patógena oportunista Candida glabrata. Hoy por hoy colabora como investigadora Titular B de la División de Biología Molecular en el  IPICYT  en donde continúa investigando aspectos relacionados con esta levadura.

irene

Irene en su laboratorio del IPICYT

Actualmente la Dra. Irene Castaño trabaja con un microorganismo patógeno llamado Candida glabrata, esta levadura es un hongo oportunista que puede ser dañino bajo ciertas circunstancias ¿Podría comentarnos un poco más acerca del estudio que desarrolla con esta bacteria?

Muchos individuos sanos están colonizados con diferentes especies del género Candida, que se encuentra  como comensal y no hacen daño, pero cuando se detecta que hay una baja en la respuesta inmunológica del cuerpo entonces pueden atacar e invadir tejidos profundos y son realmente peligrosos. Son enfermedades de hospitales en enfermos muy graves o pacientes posoperatorios a los que les abren la piel y los microorganismos pueden entrar,  o bien,  pacientes de cáncer que tienen el sistema inmunológico muy atenuado. Yo estoy interesada en entender cuáles son los mecanismos que le permiten a este hongo, Candida glabrata, convertirse en un patógeno bajo ciertas circunstancias.

Nos interesan  todos los mecanismos de patogenia y virulencia, en términos generales, yo quisiera tratar de entenderlos para poder atacarlos.

¿Cuáles son los principales métodos que utilizan para estudiar a Candida glabrata?

Utilizamos un enfoque principalmente genético y de biología molecular, genético  porque buscamos cepas diferentes, a las que llamamos mutantes, porque tienen algún cambio en su información genética que a lo mejor ya no les permite adherirse a las células de las mucosas que son a las que comúnmente se adhieren o, por ejemplo, que son incapaces de crecer rápidamente y  por eso el sistema inmune tiene una ventaja cuando esta levadura no crece muy rápido. Estas mutantes las hacemos con técnicas de biología molecular que están bien establecidas para otros organismos modelo a las cuales nuestro hongo se parece.

¿Cuál sería la principal dificultad a la hora de estar estudiando este hongo?

Todos los organismos vivos presentan problemas porque muestran diversas variables que uno no necesariamente puede controlar o que no sabe que son relevantes, por ejemplo, si la temperatura del laboratorio fluctúa, te pueden cambiar los resultados. Si los experimentos no siempre se hacen a la misma temperatura se inducen ciertas cosas, cuando hace frío o bastante calor  los resultados varían y la interpretación por lo tanto es difícil hasta que no empiezas a controlar todas las variables.

En realidad, Candida glabrata es verdaderamente un modelo sencillo de trabajar porque las técnicas de biología molecular están bien montadas, las limitantes son siempre tener a la disposición técnicas cada vez más refinadas con las que podamos distinguir con absoluta certeza y precisión cada cosa, pero en el IPICYT tenemos mucho equipo, incluso equipo analítico, microscopios e infraestructura  de la que nos podemos valer para trabajar y que permiten avances adecuados; además los estudiantes son muy entusiastas y trabajadores y siempre se pueden ir obteniendo datos.

¿Además de tus colegas de Biología Molecular quién más colabora en este proyecto?

Empezamos ahorita a tener colaboraciones con el LINAN  por la parte de los microscopios electrónicos porque queremos ver con un detalle mucho más fino   la formación de biofilms, son como biopelículas que se forman sobre  superficies de plástico como un catéter en un enfermo y eso les permite permanecer en el catéter y además resistir mejor a los antibióticos porque las biopelículas son varias capas de células que forman una estructura muy gruesa que se protege de los antibióticos o antimicóticos, entonces queremos verlos en el microscopio para tener una estructura que nos permita atacarlos de diferentes maneras, ese es un ejemplo porque también tenemos diferentes colaboraciones en el extranjero.

OTROS DATOS:

Irene Castaño en familia
Irene Castaño en familia

  • Pasatiempo: “Me gusta pasar tiempo con mi familia, nos gusta la sobremesa, platicar con Alejandro (su esposo) y los chavos de qué pasó en el Colegio…”
  • Además le gustan los perros, tiene dos perras y disfruta sacarlas de paseo de vez en cuando.
  • En su tiempo libre aprovecha para ir al gimnasio.
  • Le encanta leer lo que se caiga en sus manos pero sus autores preferidos son Arturo Pérez Reverte y Charles Dickens.

Algo para contarse:

Cuando estábamos en Estados Unidos como posdoctorantes me pasé mucho tiempo trabajando, casi un año, tratando de hacer un cierto tipo de herramientas con unas cepas mutantes, y de pronto nos dimos cuenta de que había algo mal con las cepas que yo estaba trabajando.

Entonces hice dos experimentos claves para ver si era un error desde antes de que yo llegara al laboratorio o si yo lo había causado y efectivamente era un error que había empezado desde antes de que yo llegara al laboratorio y del que no nos habíamos percatado; vi que ese era el error, que algo de lo cual yo había partido estaba mal y entonces tuvimos que tomar todo y tirarlo a la basura ¡Fue  horrible!

Pero después de eso la lección fue verificar todo para ver que este bien, lo bueno fue que la técnica ya estaba montada y solo me llevó tres meses para hacer el proyecto correctamente.

* Entrevista realizada por Gaby Camacho y Martha Márquez / eventos@ipicyt.edu.mx