La Vida Extraterrestre y los Gajes del Oficio Periodístico

extra2Hace unos días el investigador de la NASA Richard Hoover pilló los titulares de los diarios internacionales al anunciar el hallazgo de evidencia de vida extraterrestre, la afirmación es el resultado de los que análisis a los que se sometieron varios meteoritos recolectados durante 1986 y 1998 en la Antártida. La conclusión se afirmaba concluyente: A la luz del microscopio electrónico de barrido Hoover había encontrado los fósiles de antiguas estructuras bacterianas, las cuales definitivamente no provenían de nuestro planeta.

El planteamiento parecía mover la balanza a favor de los partidarios de la panspermia, aquella rocambolesca teoría que explica el origen de la vida en la tierra a través de una fuente extraterrestre. El júbilo también embargaría a Journal of Cosmology, la revista online que publicó los resultados y que es señalada continuamente como la representación de una cuadrilla de científicos partidarios de la mencionada teoría.

Con el nombre de Fossils of Cyanobacteria in CI1 Carbonaceous Meteorites: Implications to Life on Comets, Europa, and Enceladus el estudio rebasó las modestas expectativas de la publicación. En una entrevista para la cadena Fox News Hoover se regodeaba del descubrimiento ante el gran público. La reacción en cadena ocurrió en los días subsecuentes con el triunfalismo masivo de los principales titulares: No estamos sólos, iniciaba el artículo de Fox News. Científico de la NASA halla vida extraterrestre rezaba Milenio. No faltó la pseudociencia, Revelación OVNI celebraba: NASA revela vida extraterrestre.

El triunfalismo se hundió dos días después, medios internacionales replicaron un artículo de The Asociated Press: NASA desconoce hallazago de supuesta vida extraterrestre. Enfrentando a tiempo un posible descrédito popular la agencia espacial se expresó a en voz de Carl Pilcher, director del Instituto de Astrobiología de la NASA Carl Pilcher, director del Instituto de Astrobiología de la NASA: “‘Nadie en la comunidad científica, nadie en la comunidad de análisis de meteoritos, ha apoyado estas conclusiones” después puso en evidencia los métodos de Hoover “La explicación más sencilla para los hallazgos del señor Hoover es que detectó microbios de la Tierra”.

Para los más críticos el estudio debió ser desestimado incluso antes de leerlo, Journal of Cosmology no figura como una publicación reputada entre las revistas arbitradas de astronomía y mucho menos en las grandes ligas de las publicaciones científicas, donde comandan grandes como Science o Nature. David Morrison, otro astrobiólogo de la NASA fue imperativo ”si Hoover quiere ser tomado con seriedad por la comunidad de astrobiólogos, necesita publicar esto en una revista de verdad y responder a las críticas de otros científicos”.

La cuestión no reside en el elitismo editorial sino en la minuciosidad del proceso de revisión del artículo, hay incluso quienes afirman que las supuestas bacterias son el resultado de una pareidolia, prejuicio cognitivo que malinterpreta la noción de la realidad al relacionar patrones con formas conocidas, Hoover sólo vió bacterías donde parecía haberlas. Por lo que la evidencia no se resiste al análisis cuidadoso y la comunidad científica ya marcó su distancia.

La crítica se puede extender al campo del periodismo científico. Tras haber hecho réplica de la sorpresa internacional la Radio y Televisión Española (RTVE) supo aceptar su error y solicitó una disculpa por haber hecho eco de una información errónea, adicionalmente publican una reflexión de José Cervera sobre el periodismo científico y su sensible relación con las fuentes de información.

Para Cervera un de los problemas más grandes del periodismo científico actual estriba en la confianza. Si un medio determinado le ofrece certidumbre a las fuentes inadecuadas su prestigio está en juego, por el contrario ofrecen siempre información atractiva y de gran consumo. Según Cervera el error de Fox News lo han cometido constantemente otros medios: otorgar un crédito excesivo al nombre de la publicación y no a su contenido. El truco es incluir la palabra Journal en alguna parte del título.

extra1El caso de Hoover no es más que la enésima versión de una disyuntiva por donde ya pasaron noticias como la lluvia roja de Kerala, las polémicas declaraciones del astronauta Edgar Mitchell o la teoría del origen del sol en otra galaxia. Situaciones en las que el deseo de gloria superó la lectura de la realidad más objetiva. Las ocho columnas no se resisten.

Esta clase de confianza interesada debe ser abandonada en el camino de un periodismo científico en crecimiento, pues su papel adquiere dimensiones tan notables como las observadas por el teórico Calvo Hernando: “… como actividad el periodismo científico es un factor de cambio y una parte de la “industria del conocimiento”, que produce, distribuye y transfiere información científica y tecnológica. Bajo su influjo se modifican, y a veces se trastornan, conceptos económicos, culturales y sociales”

Fuentes:

Fossils of Cyanobacteria in CI1 Carbonaceous Meteorites. Richard B. Hoover (2011). Journal of Cosmology.
http://journalofcosmology.com/Life100.html

Conceptos sobre difusión, divulgación, periodismo y comunicación.
Manuel Calvo Hernando (2006). Artículos de Calvo Hernando.
http://www.manuelcalvohernando.es/articulo.php?id=8

Scientists skeptikal of meteorite alien life claim. Asociated Press. (2011) The Washington Post.
http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2011/03/07/AR2011030701938.html

NASA Scientist Claims Evidence of Alien Life on Meteorite. Garret Tenney (2011). Página web de Fox News.
http://www.foxnews.com/scitech/2011/03/05/exclusive-nasa-scientists-claims-evidence-alien-life-meteorite/

Periodismo científico y la vida en el meteorito. José Cervera (2011). Retiario, blog de ciencia de la RTVE
http://blogs.rtve.es/retiario/2011/3/6/periodismo-y-vida-el-meteorito