Ángel Gabriel Alpuche Solís

alpuche

Dr. Ángel Gabriel Alpuche Solís.

“La satisfacción que provoca el salvar una vida es invaluable y si uno puede ayudar esto no tiene precio”

Ángel Alpuche

SEMBLANZA

Rodeado por la misticidad de la cultura Maya, la reserva ecológica Sian Ka’an y la hermosura del mar Caribe, Ángel Gabriel Alpuche Solís estuvo en contacto con la naturaleza desde muy pequeño;  disfrutó y aprendió de ella al lado de sus padres.

Su padre era médico y comúnmente utilizaba una planta que se  encuentra en la selva maya para curar una enfermedad que se llama “la mosca del chiclero”, hacia polvo esa planta y se la aplicaba a las personas que habían sido afectadas  para que la herida secara mucho más rápido, siendo aún muy pequeño Ángel Alpuche se dio cuenta de que funcionaba mejor que cualquier otro compuesto disponible en el mercado y eso aumentó su curiosidad.

Estudió la preparatoria en el Tecnológico de Chetumal como Técnico Laboratorista Clínico y en esta escuela, gracias a las motivaciones por parte de su padre y  maestros, reforzó su interés por estudiar bioquímica.

Alpuche Solís cumple una de sus primeras metas en el año de1987 al concluir la carrera de Ing. Bioquímico en Alimentos en el Instituto Tecnológico de Celaya, donde se dedicó a la investigación en sistemas vegetales centrando su atención particularmente en un proyecto de fijación de nitrógeno en frijol y con base en el cual realizó la tesis: “Determinación del Perfil de Proteínas Totales de Rhizobium phaseoli por Electroforesis en Geles de Poliacrilamida” dirigida por el Doctor Jaime Maya Flores.

Alentado por el Doctor Jaime Maya, ingresa al CINVESTAV-IPN campus Irapuato para estudiar la maestría en Biología Vegetal; ahí apoyado por el Doctor Octavio Paredes presenta la tesis  titulada: “Desarrollo y Adaptación de Métodos para la Cuantificación y Caracterización de Glucosinolatos en Desperdicios Agro-Industriales de Brócoli”. A la par realiza también una estancia en la Universidad de Saskatchewan, Canadá; y en el año de 1992 , luego de titularse, comienza a colaborar con el Dr. Paredes.

Tiempo después se incorpora al grupo del Doctor Don Grierson de la Universidad de Nottingham, para realizar investigaciones sobre el silenciamiento génico en  jitomate para retrasar la maduración; como resultado de estas investigaciones en 1999 obtiene el doctorado con la tesis “Analysis of transgenic tomato plants with ACC oxidase suppressed by sense constructs”.

Ángel Alpuche decide regresar a México, donde el Dr. Rubén López Revilla  lo invita a ser fundador del IPICYT en San Luis Potosí; motivado por la idea de  solucionar problemas reales aparte de hacer ciencia decide incorporarse a este proyecto en  2001.

Actualmente, continúa trabajando en el IPICYT en el área de Biología Molecular,  realiza múltiples investigaciones  en biotecnología agrícola,  y emplea técnicas de ingeniería genética aplicadas a la producción de biofarmacéuticos (vacunas). Asimismo, estudia a nivel molecular la interacción planta-patógeno para obtener plantas resistentes a enfermedades, y tipifica con herramientas moleculares organismos de interés agro-industrial.

Pero para del Doctor Alpuche no todo es trabajo, siempre se ha dado un espacio para otras cosas,  han cambiado sus pasatiempos conforme ha cambiado su vida, antes acostumbraba hacer mucho deporte salía a correr, nadaba, jugaba basquetbol e iba al gimnasio.

Y el pasar de los años le trajo a tres seres que ocupan el primer lugar: sus hijos.  Ahora continúa haciendo deporte, pero disfruta más compartir su tiempo con su familia, platicar con ellos y ver cómo se les ocurre preguntar mil cosas, le encanta reir y  procura estar siempre en contacto con la naturaleza.

PROYECTO PRINCIPAL

La influencia que ejercieron en él algunos profesores, su padre y el Doctor Rubén López Revilla, permitieron que el doctor Ángel Gabriel Alpuche centrara su formación en la obtención de vacunas a partir de plantas.

Las vacunas que pretende desarrollar no son precisamente aplicadas con jeringas; al realizar estudios con las plantas busca producir en ellas compuestos que al comerlos protejan al sistema inmunológico y permitan que este se defienda.

…yo le llamo a esto “vacunación sin dolor y con sabor” el poder vacunarse comiendo.

Además, el usar a las plantas como un bioreactor es una alternativa viable, abarata los costos, evita efectos secundarios e  infecciones por jeringas.

¿En que vacuna está trabajando actualmente?

Cuando empezamos a trabajar en esto nos enfocamos en mucosas,  (hay mucosas  respiratorias, digestivas y sexuales); porque las enfermedades infecciosas son  las que producen un mayor numero de  muertes, por ejemplo, las infecciones respiratorias como el virus de la influenza  e infecciones venéreas como el SIDA.

Ahorita dos alumnos están trabajando  en colaboración con el Doctor Daniel Noyola de la Facultad de Medicina en una vacuna contra una enfermedad respiratoria que es el virus sincicial respiratorio; ya que el número de niños  internados en el hospital o el número  de muertes de ancianos por enfermedades respiratorias es causado por este virus que está  por  encima del virus de la influenza, que causa un gran número de internos, trabajamos con esta vacuna en lechuga; tenemos la idea de poder generar alguna patente y si alguna empresa farmacéutica se interesa, poder dar  una solución.

El desarrollo de una vacuna completamente toma muchos años y miles de millones de dólares. Los investigadores desarrollan la vacuna, para que posteriormente una compañía farmacéutica se encargue de lo demás; las tres primeras fases consisten en  hacer pruebas a  cientos de personas para que se pueda aplicar  y esta es la parte más cara del proceso.

OTROS PROYECTOS

La mayor parte de las investigaciones del Doctor Alpuche están enfocadas a producir  biofarmacéuticos, pero vale la pena comentar que también tiene otros proyectos:

  • Producir péptidos antimicrobianos en lechuga o en plantas como tabaco libre de nicotina para probar la idea de que también pueden funcionar.
  • Buscar o generar plantas que resistan enfermedades.

En Villa de Arista, hay una  bacteria que causa cáncer bacterial  o chancro bacterial y que forma una especie de herida en el tallo de las plantas produciendo en el fruto unos puntitos que se llaman “ojo de pájaro”, esto provoca que no se pueda vender el fruto.  Actualmente no hay tratamiento químico o biológico que pueda controlarlo  eficientemente, por lo que algunos agricultores han dejado de cultivar jitomate.

Una forma de acabar con este problema es encontrar plantas que puedan tolerar esta enfermedad, buscar fuentes naturales de resistencia en plantas parientes del jitomate silvestre,  porque estas plantas sí resisten la enfermedad, pero dan frutos muy chiquitos que no se pueden comercializar. El trabajo aquí es  encontrar los genes que le confieren la resistencia y después tratar de pasarlos al jitomate comercial por medio de técnicas de ingeniería genética.

Podría decirnos ¿Aproximadamente cuánto tarda este proceso?

Para generar una planta transgénica las investigaciones tardan alrededor de cinco años y en campo puede tardar  otros 3 años más,  pero el proceso de fitomejoramiento tradicional  toma hasta 30 años.

Algunas personas tienden a tener cierto rechazo hacia los alimentos transgénicos tal vez porque no están bien informados ¿La planta pierde alguna propiedad al insertarle otro gen?

No porque se hace un análisis comparativo que se llama equivalencia substancial,  cuando haces un transgénico tienen que compararlo contra el que no se ha modificado y todas sus características tienen que ser las mismas a excepción de lo que quieres cambiar.

OTROS DATOS

  • Sus flores favoritas son las orquídeas, porque consideran que son muy bonitas y es difícil que la planta produzca flor, para él es como una mujer, hay que mimarla mucho.
  • Disfruta mucho leer, su libro favorito es “Como agua para chocolate”.
  • Creció en el Caribe, ahí hay una mezcla de varias cocinas entre la yucateca y la beliceña, que además tienen influencias inglesas y árabes, tal vez por eso la comida que más le gusta son los mariscos pero con el toque caribeño.

* Entrevista realizada por Martha Márquez y Gaby Camacho / eventos@ipicyt.edu.mx